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Selección de fragmentos acerca de Aldo y su obra escritos por diferentes figuras, críticos, especialistas y otros artistas

Entre los pintores de la esperanza cierta destaca Aldo Menéndez, un cubano de esa nueva generación con una obra realmente valiosa.

Juan Marinello (crítico y filósofo cubano)

Aldo es ya un dibujante que llama poderosamente nuestra atención, que al acercarse al lienzo no puede esconder al gráfico que lleva dentro, un espíritu artístico a medio camino entre el alma barroca de nuestra pintura y las vitolas de tabaco del siglo pasado.

Servando Cabrera (maestro de la pintura cubana, palabras a propósito de la exposición Aldo/Ludovico 1968).

…ninguno de los cuadros enviados por los graduados de la Escuela Nacional de Arte de Cubanacan fue rechazado (en el Salón 70). Esa fue la sorpresa: la gente mas joven de la plástica cubana actual: Boza, Waldo, Aldo Menéndez, Ever, Carol, López Oliva y otros, fascinaron al publico con sus obras.

Félix Contreras (crítico y periodista cubano, Revista Cuba Internacional, 1970)

Aldo fue un entusiasta colaborador de las actividades artísticas que desarrollé en los pueblos y campos villareños. Compartió conmigo esas ideas y esos actos que ahora los eructaetiquetas llaman Happening. Durante los años 72 al 73 el joven artista plástico villareño Aldo Menéndez González, diseñó algunos “Boletines de Cultura” con sus viñe- tomontajes –como hemos denominado a su colacheo viñeteril- con gran acierto. Signos ofrece a sus lectores una breve serie de las tan originales viñetamontages.

Samuel Feijoó (folklorista, escritor y artista plástico, director de la Revista Signos)

Los carteles de Aldo Menéndez ocupan un lugar destacado debido a que en ellos su extraordinaria capacidad dibujís- tica se adapta a las exigencias de la comunicación específica. La complejidad que es parte esencial de su expre- sión, se articula al caso.

Félix Beltrán (palabras al catálogo “A golpe de máquina”, 1972)

Aldo Menéndez aunque parte de la valla y, en cierto modo, considera algún planteamiento de los artistas pop in- sertándose de lleno en el realismo con una ejecución verdaderamente minuciosa (…) sin embargo en Menéndez hay un planteamiento nuevo y valiosos que, unido al valor de su temática, puede plasmarse en obras verdaderamente significativas.

Álvaro Medina (crítico colombiano, El pueblo, Bogotá, 1976).

…con la irrupción de factores eminentemente plásticos, como los que Aldo ha retenido de la action painting con la carga emocional de que es portadora esa irrupción de lo sorpresivo, con todo, es éste un cuadro (retrato de Chris Doerck) que tiene garra y, seguro de los continuos enriquecimientos que ha experimentado la obra de su autor, pronto lo veremos intentar otro camino que no tiene necesariamente que ser, enteramente, al margen de esta posibil- idad de nexo con el espectador que ya Aldo intenta.

Alejandro G. Alonso (crítico cubano, periódico Juventud Rebelde “En Matanzas, un salón” 1976)

…personajes anónimos del pueblo, de la vida íntima de los autores, autorretratos y, simplemente, rostros usados como una expresión de alegría y belleza (…). En todos los ejemplos, aun en artistas que prefieren rastrear la poesía en la fealdad de sus modelos (Aldo Menéndez, Cesar Leal, Arturo Cuenca, Gory), el tratamiento de la figura humana es siempre enaltecedor.Gerardo Mosquera (crítico cubano, de su libro “Exploraciones en la plástica cubana”, Editorial Letras Cubanas, 1983) Entre los artistas cubanos que más han llamado mi atención figuran Manuel Mendive, Aldo Menéndez y Wifredo Lam. Mimo Rotella (creador del decollage junto con Vostel, Bohemia-Granma 1986)

Dentro de la nueva generación, Aldo Menéndez no solo es un pintor sobresaliente, sino también un promotor artístico extraordinario. Su obra delata seguridad profesional, buen hacer, sinceridad y una mirada pendiente del suceso, pero lo principal es su cubanismo artístico que, con sus calidos valores vibrar incluso, la fría aproximación fotográfica.

Rene Portocarrero (pintor cubano, para una expo personal de Aldo 1983, publicado posteriormente en el catalogo de “Pan con intriga” en 1987)

Aldo es una mezcla de pintor, escritor y a veces utópico revolucionario de una humanidad arrolladora. Miguel Fernández Brasso (crítico español, revista de arte Guadalimar, Madrid 1987)

El mundo de Aldo Menéndez, disparatado y razonable a la vez se desborda en sus serigrafías y pinturas. En toda su plástica prevalece su imaginación poética y su fantasía delirante.

Julio Girona (pintor y escritor cubano, para el catalogo de la exposición personal “Básico, no básico y adicional”, Barcelona 1987)

Aldo Menéndez en la segunda mitad de los 80 representa un motor impulsor para esa generación de artistas cubanos (…) Pero esto no es lo fundamental, lo verdaderamente importante en él es su ejemplo de renovación y su apuesta decidida por la ruptura y el cambio.

Hans Plachek (pintor y crítico de arte alemán, Konkrett, Madrid, 1987)

Gouaches sobre los absurdos del socialismo (pinturas de Aldo Menéndez) una obra eminentemente crítica que de- spierta la polémica.

Jaime Spitzcovski (crítico brasileño revista Guía de las Artes Plásticas de Brasil “Caminos del Arte en la Cuba de Fidel” 198 )

Aldo Menéndez González es mucho mas que un artista post modernista, su pintura es una especie de mixtura com- puesta por el supercollage, mestizo por el realismo mágico (nunca místico) González es un multitalento, pintor, es- critor diseñador gráfico que creemos fascinado en parte por la cultura occidental.

Revista Design Week (“Nuestro Hombre en la Habana”, Inglaterra 1987)

Menéndez ha desarrollado en su obra la figuración como medio de expresión, pero le ha impregnado un dinamismo y plasticidad tales que rebasan los limites de la plasmación para alcanzar una mayor envergadura. Sus pinturas más recientes se desarrollan teniendo como antecedente la fotografía, y la temática abordada es amplia y heterogénea. Hay, sin embargo, una preocupación por plasmar los hechos sociales cotidianos que envuelven a la sociedad en que vive…

Christine Baitinger (del libro Salas del Museo Nacional de Cuba, Editorial Letras Cubanas, 1990)

La estética dominante entre 1973 y 1979 no suponía un movimiento programado, sino, más bien producto de la suma de unas personas. Los artistas mas reconocidos eran Cesar Leal, Aldo Menéndez, Nelida López, López Marín (Gory) y Garciandía.

Luis Camnitzer (pintor y crítico uruguayo, de su libro “New Art of Cuba”, Texas 1994)

Un grupo reconocible (el de los fotorrealistas cubanos) desde antes del 75, nucleado gradualmente alrededor de su profeta en la tierra (Aldo Menéndez), quien, con su doble filo de diseñador y crítico, en Revolución y Cultura, abrió todo un frente activo y locuaz para intentar cohesionar a hiperrealistas y sus adláteres. Aldo Menéndez, según mi ex- periencia, fue un personaje clave en la transición de los setenta a los ochenta.

Antonio Eligio (Tonel) (artista plástico y crítico cubano, del libro “Cuba siglo XX” Modernidad y sincretismo, Centro Atlántico de Arte Moderno, Gran Canaria, 1996)

Extraño tu rara filosofía. Vi en el catálogo la obra (tuya) donde yo aparezco. Compleja y con varias lecturas. Unas veces positivas otras… me dijeron que estas pintando bien, ya eso no se discute, lo importante es la filosofía que la sostiene.

Pedro Pablo Oliva (pintor cubano, de una carta, Panamá 1998)

En ciertos cuadros el mismo elemento que funciona como jeroglífico ideológico sirve para hacer un comentario sobre la pintura. El cuadro está minuciosa y minuciosamente pintado, eliminándose inclusive las huellas de las pinceladas; cada objeto tiene sus límites precisos y sus propios colores y matices. Estos cuadros son obras muy teóricas. Auto- concientes y autoreferentes, son obras capaces de reflexionar sobre sí mismas, de proveer un discurso sobre la pin- tura, donde además se solicita y aún representa la posición del observador.

Lily Litvak (ensayista mexicana, crítica, catedrática de la Universidad de Austin, Texas, de un articulo titulado “Et in Ar- cadia ego” sobre la exposición de Aldo titulada “Se acabó lo que se daba”)

Aldo Menéndez, pintor cubano que reside actualmente en Miami, firmó también una nueva obra en Madrid (…) el tí- tulo es “Isla Merengue. Cuba, su Cuba natal añorada, se percibe a través de esta pintura en tonalidades verdes, al- gunas verde profundo, como la magia afrocubana, la vegetación, el misterio (…). Extraña y sugerente esta pieza que Aldo, en su irónica visión del mundo, nos ofrece.

Rosalía Díez Celaya (directora de la revista de Arte y Naturaleza de España, numero 6, septiembre-octubre 1999)

El testimonio personal de Leandro Soto, reconocido como el artista de su generación con mayor interés en arte per- formance, confirma la influencia de Feijoó y la presencia en Cienfuegos de artistas cuyas propuestas estéticas y colecciones de arte tuvieron impacto en jóvenes talentos como Pedro Damián, Aldo Menéndez y Andrés Ugaldes (Le- andro Soto, “Performance in Cuba” testimonio aparecido en el libro Performance Art of the americas, citado por Francine Birbragher).

Entre 1981 y 1986 varios jóvenes artistas, incluido Carlos Cárdenas, Aldo Menéndez, Segundo Planes, Leandro Soto y Juan-si realizaron performances en galerías y calles de La Habana: La obra llega después de usted (Menéndez, 1982), ofrenda al espíritu de un nuevo taller (Menéndez 1983) y Mercedita la loca del barrio (Menéndez, 1984)

Francine Birbragher (del articulo suyo “Performance cubano en los años 80”, publicado en el numero 37 julio-septiem- bre del 2000 de la revista Art Nexus)

En la pintura de Aldo todas las pinceladas están colocadas a manera de besos. José Mijares (pintor cubano, para el catálogo “Cuba en exceso”, 2001)

Decía Jean Cocteau que donde mejor canta un pájaro es en su árbol genealógico y decía Machado que se canta lo que se pierde. Desde la ironía y la nostalgia Aldo Menéndez pinta, canta y habla, con pasión, sobre su árbol ge- nealógico perdido.

Paco Cano (crítico español, para el catálogo “Cuba en exceso”, 2001)

En lo tocante a su trabajo creativo, él es un intelectual (…) Concerniente a la promoción artística, a su trabajo en el diseño grafico y de revistas, a la fundación de un taller de serigrafía, a su trabajo como crítico, curador de exhibi- ciones, promotor artístico de grupos y de un sin fin de actividades, todas ellas lo definen como una figura básica del arte cubano de las ultimas décadas.

Nota del autor (del libro Memoria Cuban Art of the 20 th century, California, USA, 2001)

…Aldo, adquiere un papel protagónico de primera línea, siempre fue el cosmopolita de nuestro grupo, tanto de pin- tores como artistas en general. Aldo ha cumplido un importante –y constructivo- desempeño cívico en las artes plás- ticas de la revolución, pero lo asombroso y admirable es que lo ha acompañado de una obra suya personal, exigente y consistente como pocas veces se ha registrado en el país.

Norberto Fuentes (escritor cubano, de su libro “La escuela de los duros”, 2001)

“…Menéndez arriba a la plena madurez artística con una obra que en todo se renueva y alcanza sus niveles mas altos. En el pasado muchos pueden haber sido sus logros, pero después del 2000 su pintura y fotomontajes en es- pecial, son sencillamente de primera.

Román Somoza (palabras a la segunda edición del catalogo “Cuba en exceso”, 2002)

En esta época de computadoras (…) cada pieza está elaborada con el cuidado y la economía de recursos de un joyero medieval y esta realización a la vez artesanal y pulcra es el vehículo ideal… el tono perfecto para contarnos (en sus collages) con dulce ironía la historia desigual de Cuba. A mi juicio, la mejor obra de su carrera.

Rubén Torres Llorca (artista plástico cubano, palabras para el catálogo “Ojo X Ojo” 2002)

Sus secuencias están llenas de símbolos reconocibles que son tratados con irreverencia criolla como un psicodrama rápido y dinámico, lleno de color, textura y sobre todo, mucha gracia, cinismo y maestría técnica.

Miguel Sirgado LLanes (Artes y Letras, Galería Dominical, El Nuevo Herald, 2002)

Los fotomontajes de Aldo Menéndez representan un proceso de desmitificación que cada vez se está haciendo más necesario entre nosotros. Las sacrosantas figuras de nuestros apóstoles son sometidas, por ejemplo a una combina- toria irreverente que abre las puertas para que penetre un aire renovador. Los títulos son en ese sentido, reveladores del mensaje subversivo que esconden (…) el mayor estímulo para ello me parece que reside en el uso que el artista hace del Kitsch.

Carlos M Luís (crítico, poeta y artista plástico, del catálogo Archaeological Findings, 2002)

(Se refiere a sentar las bases de un discurso grafico para la revista Revolución y Cultura en los años setenta). “Aldo Menéndez se empeñó en crear un lenguaje gráfico original, lo cual estaba en consonancia con su personalidad cre- ativa, desenfrenada e irrevocable”.

Lissete López Teijeiro: Revista Revolución y Cultura, La Habana Cuba 2005.

Los artistas formados en el sistema de enseñanza artística creado por la Revolución ampliaron al retrato las ganan- cias de los movimientos artísticos internacionales, pero mantuvieron viva la herencia del arte que les precedió. Raúl Martínez con el Pop, Flavio Garciandía y Aldo Menéndez con el hiperrealismo, Arturo Cuenca con la fotografía con- ceptual, son ejemplos de la adecuación del retrato a los nuevos tiempos.

Martín Garrido Gómez: Periodista y crítico, La Habana, 2007.